En realidad esta entrada carece de cualquier tipo de valor estetico o literario, para ser sincero es bastante malo, pero me entro cierta nostalgia encontrar este soneto mientras vaciaba las últimas cajas de la mudanza y unicamente busco compartirlo.
Mi lucha
de Enrique Viveros
Desde hoy ya son seis meses,
meses en los que he pagado con creces
cualquier día y sin mirar atrás,
la inconsolable cuota de mi soledad.
Todo comenzó como un sueño perfecto
y todo fue un paso trascendental
de niño a adulto, de amigo a animal
la vida pasaba sin preguntar ¿podrán?
Su nombre fue, es y será rocío en mis labios
y aunque es desesperante tratar de recordar
el porque jamás pude lograr
que ella me tocara con uno de sus rayos.
Mis ojos cegados por su infinita belleza
jamás lograron mirar con certeza
el porque al intentar sonreirme
ni siquiera podía sentirme al derretirme
Cada día empezaba con tormentas nuevas,
mi vida entera no era más que una tragedia
pensando noche y día en si ese día llovería
rogando y pensando si un día se arreglaría.
Y el tiempo y su arrogancia dictaron sentencia
la fecha no hacía mas que rondar mi cabeza
mi conciencia únicamente me dirigía a aquel final
y este ya estaba a punto de llegar.
Lloré cien años su eterna partida
pero entonces comprendí que toda mi vida
pierte todo su sentido sin su figura
esbelta, bella y enfocando su cintura.
El dolor no pasa ni pasará
pero en esos seis meses de martirio
recobran la magnitud de su sentido
si tan solo la llegara a besar.
21.1.09
27.8.08
Zoe Natalia
Hola todos, se que he estado un tiempo ausente, sin embargo en esta ocasión tengo excelentes noticias, finalmente y después de una larga espera de 9 meses finalmente esta con nosotros Zoe Natalia Viveros Zamitiz.
Nació el pasado 15 de Agosto de 2008, pesó 3.475 kg. y 51 cm de largo, pero bueno sin más preambulos se las dejo en foto.
Saludos
12.6.08
Don Adolfo...
Recurro a las letras como último recurso a mi tristeza, después de haber pasado unos de los días mas tristes de mi existir, pienso en desahogarme con este medio tan impersonal y compartir con algun desconocido mi historia de estos días.
Todo inicia un domingo cualquiera, con una llamada como cualquiera a las que mi familia y yo estabamos acostumbrados, que nos avisaba que el abuelo se encontraba enfermo; si he de ser sincero, esto no me preocupo ni tantito, había habido tantas de estas llamadas en los últimos años que parecía ser una más, y que lo único que incluían sus malestares era algún cólico estomacal producto de los excesos en comida que parecía ser su vicio más fuerte y el que lo mató.
Y así fue, después de despedirme de el con esta frase de la cual hoy me arrepiento si hubiera sabido que sería mi última oportunidad para dedicarle alguna palabra de afecto o tan siqueira un abrazo, pero no solo se me ocurrio decir: "otra vez tus malpasadas...", y trato de justificarme porque en realidad me preocupaba su ritmo de vida para un viejo de casi 80 años. Una persona que hasta el último instante trabajo y que reconocía que lo que hacía era su vida y vivía para eso.
Creo que como familia muchas veces no nos damos cuenta de lo hostigante que puede ser nuestra preocupación por un ser querido, y menos cuando es uno la que la recibe, pensamos que puede ser exagerado y limitante para nuestro modus vivendi; y lo más dificil es ver que si lo hacen solo es una manera física de decirnos "te quiero... y porque te quiero te cuido...", pero si hay personas necias en este mundo son los Perea, gente que prefiere la muerte a las limitaciones, personas egoístas y obstinadas a conseguir un beneficio placentero antes que cualquier cosa.
Ese mismo día tuve que viajar a la ciudad de Toluca donde despues de un largo viaje finalmente llegamos al destino, cansados y agobiados de estar encerrados tanto tiempo en una camioneta. Me dispuse a descansar y tuve uno de los sueño más raros que he tenido en mucho tiempo, donde un mosquito era invencible a todos mis ataques y donde muchas personas me sugerían que lo dejara en paz, que no debía matarlo, a lo lejos en el mismo sueño, escuchaba la tonada de mi celular sonando y eso fue lo que me desperto, seguido a esto solo escuché llanto, sollozos lastimeros de mi madre y mi hermana, y la noticia "... quike, por favor puedes regresar, el abuelo ha muerto...".
Y si algo he de admirar de mi abuelo y su necedad, es que hasta para este asunto de la muerte fue necio, que no espero ni quizo incomodar a nadie, justo como el pregonaba, sin embargo no nos preparó a nosotros para recibir tal noticia, nosotros que a su edad lo veíamos fuerte, vivaracho, emprendedor, coqueto y conservado, lucido... pero nada, un buen día decidió morir dormido, con su sueño de todas sus noches que era alcanzar a mi abuela en el cielo, como no nos dimos cuenta de eso que era lo que más quería. Porque por más rara que fuera la relación de mis abuelos en vida y aunque juro que no podría jamás explicar, el amor tan deboto y desinteresado que ambos tenían el uno por el otro, era magia viva, y finalmente lo logro.
Con la cabeza aun llena de dolor e incomprensión dispuse mis cosas para salir inmediatamente a Puebla, con tal suerte que todos los camiones y horarios se ajustaron para que aunque fuera largo mi viaje, no tuviera que esperar, y durante 5 horas me pasé preguntando tantas cosas a mi mismo, sobre cosas que hice o deje de hacer, sobre que tanto iba a extrañarlo, sobre todo lo que no le dije y todo lo que no me dijo, y en el peor de los casos existía un loco pensamiento sobre una broma y que mi abuelo estuviera bien.
Y finalmente llegué a Puebla, inmediatamente fui a donde ya lo estaban velando, y al entrar y ver a tantas caras tristes me di cuenta de lo mucho que nos amamos en la familia, aunque no nos lo digamos, y ahí estaba, esa caja de madera que contenía todos mis recuerdos de la infacia, desde el hombre bondadoso que siempre quería verte feliz en el Sanborns pidiendo lo que quisieras siempre y cuando te lo fueras a terminar, hasta el que nos perseguía a mi primo y a mi con un cinturon de grueso calibre; pero así era él, lleno de misterios, lleno de aventuras y locuras. Y sin miedo a equivocarme se que en vida, hizo todo lo bueno y malo que siempre quizo, jamás se quedó con las ganas de nada ni se limitó a nada, por más problemas que esto puediera traerle.
La caja cerrada, todo mundo alrededor metido en sus propios pensamientos, en su propia tristeza, sus hijos pasando la más lenta agonía de saber que se había ido aquel que les enseño el valor de una familia y la importancia del trabajo. Y nosotros, sus nietos, a quienes me atrevo a decir que nos quería más que a sus propios hijos, ya que ahora su tarea ya no era educar sino consentir. Todos estabamos ahí, recordando y contando nuestras historias compartidas o alguna que otra anecdota individual con el. Pero no todo fue tristeza, en realidad gran parte del tiempo nos la pasabamos riendo con alguna ocurrencia que tenía, algún recuerdo y siempre había algo que decir de él. En alguna otra ocasión les contaré algunas de estas tantas.
Nunca había visto tantas flores en un velorio, la habitación estaba repleta a tal grado que resultaba complicado caminar por lo reducido del espacio y por la cantidad de gente que había ido a despedir a mi abuelo; descubri lo amplia y diversa que es mi familia, y la cantidad de amistades que amaban de corazon a mi abuelo. Hubo reencuentros de familia después de casi 25 años no verse, y la misma familia que a veces se fractura se unió para recordar a ese gran hombre, creo que fué el mejor de los legados que dejó, que recordaramos que somos una familia. Sin embargo es una lástima que tenga que suceder una tragedia para que este pensamiento nos llegue a la cabeza, y sinceramente dudo que vuelva a suceder.
La noche parecía eterna, poco a poco las personas iban desapareciendo dejando lugar a los hijos y nietos que entre lagrimas y recuerdos permanecían inmoviles haciendo guardia, y entre uno de esos tantos pensamientos encontre el valor para abrir la caja que permanecía cerrada en petición a mi tía. Al abrirla no se si por morbo o por nostalgia, varios de mis primos se acercaron a ver el cadaver, permanecía ahi, como si estuviera dormido, con ese traje khaki que tanto le gustaba, y al que llevaba a su fiesta mas de gala así como un domingo cualquiera, si no fuera por ese tono tan palido de su piel y las costuras en su boca, juraría que en cualquier momento iba a despertar; tenía tantas ganas de gritarle que abriera los ojos, que ahí estabamos, que dejara de jugar con eso, que ya lo extrañabamos, que lo necesitabamos. Y ahí fue cuando me despedí de él, cuando en silencio le conté mis planes y lo agradecido que estaba con la vida por haberme dado un ejemplo como él.
Fui a descansar un rato, no podía ni con mi alma, quería dormir y que al despertar mi realidad fuera distinta, que solo se tratase de un horrible sueño, y quizás fue tanto mi afán por olvidarlo que desperte muy tarde, y casi pierdo el momento en que lo mentieron a incinerar, llegué corriendo y mi familia ya estaba ahí, reunida, llorando años de compañía y buenos momentos; y es que tantas lágrimas solo podían significar el gran amor que todos le teníamos y que ahora quedaría suelto, sin dueño. Momentos después, sólo se escuchaba el sonido del horno, y no sabría precisar si me daba miedo o coraje escucharlo, era tan triste saber o pensar lo que estaba sucediendo ahí dentro, y en el momento de más tensión y tristeza, cuando todo mundo derramaba por lo menos una lágrima, mi prima trato de asomarse por el cristal dandose un golpazo en la frente, se volteó preocupada y esperando que no hubieramos notado el sonido que produjo su frente contra el vidrio, y cuando todos volteamos a verla y al ver su cara de preocupación ante tal tontería, todos soltamos la carcajada mas sincera.
Y hasta aquí la historia de la noche mas triste, en que despedimos al más grande de los hombres...
Descansa en paz abuelo.
Todo inicia un domingo cualquiera, con una llamada como cualquiera a las que mi familia y yo estabamos acostumbrados, que nos avisaba que el abuelo se encontraba enfermo; si he de ser sincero, esto no me preocupo ni tantito, había habido tantas de estas llamadas en los últimos años que parecía ser una más, y que lo único que incluían sus malestares era algún cólico estomacal producto de los excesos en comida que parecía ser su vicio más fuerte y el que lo mató.
Y así fue, después de despedirme de el con esta frase de la cual hoy me arrepiento si hubiera sabido que sería mi última oportunidad para dedicarle alguna palabra de afecto o tan siqueira un abrazo, pero no solo se me ocurrio decir: "otra vez tus malpasadas...", y trato de justificarme porque en realidad me preocupaba su ritmo de vida para un viejo de casi 80 años. Una persona que hasta el último instante trabajo y que reconocía que lo que hacía era su vida y vivía para eso.
Creo que como familia muchas veces no nos damos cuenta de lo hostigante que puede ser nuestra preocupación por un ser querido, y menos cuando es uno la que la recibe, pensamos que puede ser exagerado y limitante para nuestro modus vivendi; y lo más dificil es ver que si lo hacen solo es una manera física de decirnos "te quiero... y porque te quiero te cuido...", pero si hay personas necias en este mundo son los Perea, gente que prefiere la muerte a las limitaciones, personas egoístas y obstinadas a conseguir un beneficio placentero antes que cualquier cosa.
Ese mismo día tuve que viajar a la ciudad de Toluca donde despues de un largo viaje finalmente llegamos al destino, cansados y agobiados de estar encerrados tanto tiempo en una camioneta. Me dispuse a descansar y tuve uno de los sueño más raros que he tenido en mucho tiempo, donde un mosquito era invencible a todos mis ataques y donde muchas personas me sugerían que lo dejara en paz, que no debía matarlo, a lo lejos en el mismo sueño, escuchaba la tonada de mi celular sonando y eso fue lo que me desperto, seguido a esto solo escuché llanto, sollozos lastimeros de mi madre y mi hermana, y la noticia "... quike, por favor puedes regresar, el abuelo ha muerto...".
Y si algo he de admirar de mi abuelo y su necedad, es que hasta para este asunto de la muerte fue necio, que no espero ni quizo incomodar a nadie, justo como el pregonaba, sin embargo no nos preparó a nosotros para recibir tal noticia, nosotros que a su edad lo veíamos fuerte, vivaracho, emprendedor, coqueto y conservado, lucido... pero nada, un buen día decidió morir dormido, con su sueño de todas sus noches que era alcanzar a mi abuela en el cielo, como no nos dimos cuenta de eso que era lo que más quería. Porque por más rara que fuera la relación de mis abuelos en vida y aunque juro que no podría jamás explicar, el amor tan deboto y desinteresado que ambos tenían el uno por el otro, era magia viva, y finalmente lo logro.
Con la cabeza aun llena de dolor e incomprensión dispuse mis cosas para salir inmediatamente a Puebla, con tal suerte que todos los camiones y horarios se ajustaron para que aunque fuera largo mi viaje, no tuviera que esperar, y durante 5 horas me pasé preguntando tantas cosas a mi mismo, sobre cosas que hice o deje de hacer, sobre que tanto iba a extrañarlo, sobre todo lo que no le dije y todo lo que no me dijo, y en el peor de los casos existía un loco pensamiento sobre una broma y que mi abuelo estuviera bien.
Y finalmente llegué a Puebla, inmediatamente fui a donde ya lo estaban velando, y al entrar y ver a tantas caras tristes me di cuenta de lo mucho que nos amamos en la familia, aunque no nos lo digamos, y ahí estaba, esa caja de madera que contenía todos mis recuerdos de la infacia, desde el hombre bondadoso que siempre quería verte feliz en el Sanborns pidiendo lo que quisieras siempre y cuando te lo fueras a terminar, hasta el que nos perseguía a mi primo y a mi con un cinturon de grueso calibre; pero así era él, lleno de misterios, lleno de aventuras y locuras. Y sin miedo a equivocarme se que en vida, hizo todo lo bueno y malo que siempre quizo, jamás se quedó con las ganas de nada ni se limitó a nada, por más problemas que esto puediera traerle.
La caja cerrada, todo mundo alrededor metido en sus propios pensamientos, en su propia tristeza, sus hijos pasando la más lenta agonía de saber que se había ido aquel que les enseño el valor de una familia y la importancia del trabajo. Y nosotros, sus nietos, a quienes me atrevo a decir que nos quería más que a sus propios hijos, ya que ahora su tarea ya no era educar sino consentir. Todos estabamos ahí, recordando y contando nuestras historias compartidas o alguna que otra anecdota individual con el. Pero no todo fue tristeza, en realidad gran parte del tiempo nos la pasabamos riendo con alguna ocurrencia que tenía, algún recuerdo y siempre había algo que decir de él. En alguna otra ocasión les contaré algunas de estas tantas.
Nunca había visto tantas flores en un velorio, la habitación estaba repleta a tal grado que resultaba complicado caminar por lo reducido del espacio y por la cantidad de gente que había ido a despedir a mi abuelo; descubri lo amplia y diversa que es mi familia, y la cantidad de amistades que amaban de corazon a mi abuelo. Hubo reencuentros de familia después de casi 25 años no verse, y la misma familia que a veces se fractura se unió para recordar a ese gran hombre, creo que fué el mejor de los legados que dejó, que recordaramos que somos una familia. Sin embargo es una lástima que tenga que suceder una tragedia para que este pensamiento nos llegue a la cabeza, y sinceramente dudo que vuelva a suceder.
La noche parecía eterna, poco a poco las personas iban desapareciendo dejando lugar a los hijos y nietos que entre lagrimas y recuerdos permanecían inmoviles haciendo guardia, y entre uno de esos tantos pensamientos encontre el valor para abrir la caja que permanecía cerrada en petición a mi tía. Al abrirla no se si por morbo o por nostalgia, varios de mis primos se acercaron a ver el cadaver, permanecía ahi, como si estuviera dormido, con ese traje khaki que tanto le gustaba, y al que llevaba a su fiesta mas de gala así como un domingo cualquiera, si no fuera por ese tono tan palido de su piel y las costuras en su boca, juraría que en cualquier momento iba a despertar; tenía tantas ganas de gritarle que abriera los ojos, que ahí estabamos, que dejara de jugar con eso, que ya lo extrañabamos, que lo necesitabamos. Y ahí fue cuando me despedí de él, cuando en silencio le conté mis planes y lo agradecido que estaba con la vida por haberme dado un ejemplo como él.
Fui a descansar un rato, no podía ni con mi alma, quería dormir y que al despertar mi realidad fuera distinta, que solo se tratase de un horrible sueño, y quizás fue tanto mi afán por olvidarlo que desperte muy tarde, y casi pierdo el momento en que lo mentieron a incinerar, llegué corriendo y mi familia ya estaba ahí, reunida, llorando años de compañía y buenos momentos; y es que tantas lágrimas solo podían significar el gran amor que todos le teníamos y que ahora quedaría suelto, sin dueño. Momentos después, sólo se escuchaba el sonido del horno, y no sabría precisar si me daba miedo o coraje escucharlo, era tan triste saber o pensar lo que estaba sucediendo ahí dentro, y en el momento de más tensión y tristeza, cuando todo mundo derramaba por lo menos una lágrima, mi prima trato de asomarse por el cristal dandose un golpazo en la frente, se volteó preocupada y esperando que no hubieramos notado el sonido que produjo su frente contra el vidrio, y cuando todos volteamos a verla y al ver su cara de preocupación ante tal tontería, todos soltamos la carcajada mas sincera.
Y hasta aquí la historia de la noche mas triste, en que despedimos al más grande de los hombres...
Descansa en paz abuelo.
7.4.08
Mi historia ajena...
Creo que lo más dificil como persona es ser congruente con tus pensamientos y tus acciones, siempre existe un rango de egoísmo y autocompasión que te lleva a dudar de tus ideales. Y siempre es bueno tratar de verse a uno mismo desde afuera, criticar esa persona que muchas veces estamos orgullosos de ser.
Recientemente uno de mis mejores amigos esta viviendo una situación similar a la que me tuvo tanto tiempo angustiado, derrotado y debil. Y en caso de que llegase a leer algún día estos pensamientos, no quisiera que lo considerara como una critica directa a su persona, sino como una reflexión a una situación de la que yo mismo estoy tratando de salir adelante.
Las personas creo firmemente que se pueden calificar y clasificar en base a la trascendencia que tienen para la existencia de uno mismo, existiran las personas que te han entregado una amistad y que has aprendido a mantenerla, cuidarla y crecerla, aprendes a confiar y a querer. Habrá otras tantas que te enseñaran la importancia del trabajo, quizás otras que a un nivel intelectual te sorprenden y te motivan a crecer profesionalmente; y otras que simplemente te despiertan la curiosidad del tema del amor.
Y podemos hablar largo y tendido de una buena relación, de una persona que te marca con hierro el corazón y te deja una señal distintiva o simplemente una cicatriz asquerosa, pero el recuerdo sigue ahí. Y muchas veces al cerrar los ojos, o simplemente relacionar un objeto está ahí. Y quizás pasé un gran rato en la incertidumbre de mis sentimientos y otro gran rato odiando a una persona que quizás en el tiempo que el destino nos unió no hizo mas que quererme demasiado. Es verdaderamente extraño esta reacción que uno tiene ante la soledad; no sabemos vivir solos, y muchas veces dependemos demasiado de las personas, nos volvemos hermitaños y tratamos de encontrar en el corazón de otra la otra mitad, cuando siempre hemos sido un entero.
Ahora veo en sus ojos la desesperación que algún día hubo en los míos, esas eternas mañanas de dudas e historias creadas sin motivo alguno, esa crítica tan dura a uno mismo, la incomprensión sobre si el error fue de uno o simplemente se dejo escapar una oportunidad que nunca hubo. El eterno miedo a nunca encontrar a alguien igual y jamás volver a amar. Y así viene una serie de criticas que descomponen el esquema de tu vida, hostigas a tus amigos con la misma historia trágica, tratas de ponerte fuerte cuando en el fondo no eres más que un cachorrito asustado, un conejo lampareado que sólo esta esperando el impacto de un tren llamado vida que termine con tu agonía. No entiendes como la otra parte tuvo el valor de seguir adelante con su vida, y si acaso en algún momento piensa en ti; si algo te recuerda en su vida, y si tu habrás marcado con cierta trascendencia su existir.
Y la realidad es que todo lo anterior no es relevante, porque así como la otra persona decidió seguir con su vida, y descubrir otras cosas, otros placeres, diferentes compañias; no se puede ir por la vida suponiendo por alguien más. Y llega un día en que despiertas y decides dejarla ir, con todos los honores con los que se puede despedir a alguien que te lleno varios días de sorpresas, sonrisas y buenos ratos, recuerdas esos momentos felices y situaciones que te definen un futuro, aprendes a no cometer errores y buscar aciertos, todo esto sin la intención de repetir historia, simplemente como un capítulo anterior en la tuya. Y aunque juras y dudas que algún día vuelvas a sentir con la misma intensidad, que te vuelves inseguro y desconfiado, un día la vida te da un regalo y descubres que quizás aquella a la que le lloraste y rogaste tanto, ni siquiera valía tanto tiempo perdido porque todo ese tiempo alguien más estaba creciendo y preparandose para coincidir contigo en este camino de vida. Y cuando eso sucede te sientes pleno, preparado y selectivo, descubres que amas porque así lo decides y no por la consecuencia de acciones que quizas te llevaron a querer mucho simplemente.
Y eres feliz realmente feliz, vuelven las espectativas de futuro, regresa la fuerza, te sientes poderoso y pleno, te preocupa otra vez ser la mejor persona para aquella con la que compartiras vida. Y aunque la vida siga siendo un volado, y nadie sabe si terminará en feliz termino, aceptas la apuesta del destino y decides seguir viviendo.
Recientemente uno de mis mejores amigos esta viviendo una situación similar a la que me tuvo tanto tiempo angustiado, derrotado y debil. Y en caso de que llegase a leer algún día estos pensamientos, no quisiera que lo considerara como una critica directa a su persona, sino como una reflexión a una situación de la que yo mismo estoy tratando de salir adelante.
Las personas creo firmemente que se pueden calificar y clasificar en base a la trascendencia que tienen para la existencia de uno mismo, existiran las personas que te han entregado una amistad y que has aprendido a mantenerla, cuidarla y crecerla, aprendes a confiar y a querer. Habrá otras tantas que te enseñaran la importancia del trabajo, quizás otras que a un nivel intelectual te sorprenden y te motivan a crecer profesionalmente; y otras que simplemente te despiertan la curiosidad del tema del amor.
Y podemos hablar largo y tendido de una buena relación, de una persona que te marca con hierro el corazón y te deja una señal distintiva o simplemente una cicatriz asquerosa, pero el recuerdo sigue ahí. Y muchas veces al cerrar los ojos, o simplemente relacionar un objeto está ahí. Y quizás pasé un gran rato en la incertidumbre de mis sentimientos y otro gran rato odiando a una persona que quizás en el tiempo que el destino nos unió no hizo mas que quererme demasiado. Es verdaderamente extraño esta reacción que uno tiene ante la soledad; no sabemos vivir solos, y muchas veces dependemos demasiado de las personas, nos volvemos hermitaños y tratamos de encontrar en el corazón de otra la otra mitad, cuando siempre hemos sido un entero.
Ahora veo en sus ojos la desesperación que algún día hubo en los míos, esas eternas mañanas de dudas e historias creadas sin motivo alguno, esa crítica tan dura a uno mismo, la incomprensión sobre si el error fue de uno o simplemente se dejo escapar una oportunidad que nunca hubo. El eterno miedo a nunca encontrar a alguien igual y jamás volver a amar. Y así viene una serie de criticas que descomponen el esquema de tu vida, hostigas a tus amigos con la misma historia trágica, tratas de ponerte fuerte cuando en el fondo no eres más que un cachorrito asustado, un conejo lampareado que sólo esta esperando el impacto de un tren llamado vida que termine con tu agonía. No entiendes como la otra parte tuvo el valor de seguir adelante con su vida, y si acaso en algún momento piensa en ti; si algo te recuerda en su vida, y si tu habrás marcado con cierta trascendencia su existir.
Y la realidad es que todo lo anterior no es relevante, porque así como la otra persona decidió seguir con su vida, y descubrir otras cosas, otros placeres, diferentes compañias; no se puede ir por la vida suponiendo por alguien más. Y llega un día en que despiertas y decides dejarla ir, con todos los honores con los que se puede despedir a alguien que te lleno varios días de sorpresas, sonrisas y buenos ratos, recuerdas esos momentos felices y situaciones que te definen un futuro, aprendes a no cometer errores y buscar aciertos, todo esto sin la intención de repetir historia, simplemente como un capítulo anterior en la tuya. Y aunque juras y dudas que algún día vuelvas a sentir con la misma intensidad, que te vuelves inseguro y desconfiado, un día la vida te da un regalo y descubres que quizás aquella a la que le lloraste y rogaste tanto, ni siquiera valía tanto tiempo perdido porque todo ese tiempo alguien más estaba creciendo y preparandose para coincidir contigo en este camino de vida. Y cuando eso sucede te sientes pleno, preparado y selectivo, descubres que amas porque así lo decides y no por la consecuencia de acciones que quizas te llevaron a querer mucho simplemente.
Y eres feliz realmente feliz, vuelven las espectativas de futuro, regresa la fuerza, te sientes poderoso y pleno, te preocupa otra vez ser la mejor persona para aquella con la que compartiras vida. Y aunque la vida siga siendo un volado, y nadie sabe si terminará en feliz termino, aceptas la apuesta del destino y decides seguir viviendo.
27.3.08
Día 1...
Admito que siento algo de nostalgia al ver hacia atrás y todo lo que ha pasado, nunca son fáciles las decisiones que cambian de tajo tu vida, pero hasta ahora estoy contento de que éstas, sean las que más satisfacciones y sorpresas me han dado.
Y me declaro hasta el día de ayer un cobarde rutinario que basaba mi vida en la comodidad de las circunstancias que me rodeaban, me conformaba con la posibilidad de tener alguien que me quisiera, un lugar donde me atendieran y un trabajo seguro pero mal pagado; y harto de esas situaciones, hastiado de mi vida y de lo que pensaba que buscaba de ella decidí dar grandes pasos. Y es que opte por amar a la persona que acompaña y no esperar nada a cambio, buscar mi propio lugar y luchar por trabajar para obtener mejores beneficios.
Estoy tan sorprendido de la vida y sus posibilidades, parece ser que en cuestión de sólo días, años enteros de dudas e incertidumbre se acabaron, es como si hubiera despertado de un sueño muy profundo y oscuro que sólo me mantenía en un estado de stand by, permitiendo que todo pasara a mi alrededor sin yo tener la fuerza de hacer algo al respecto, encontre a una mujer que me ama, que me entiende, que me hace ser fuerte y seguro de mis intenciones y decisiones, que no me pide nada a cambio y que por convicción la amo y la adoro. Tengo la fuerza y la esperanza de triunfar en lo que hago de empezar a buscar futuro por mi cuenta. Y finalmente la independencia se presenta como una necesidad más que como un capricho.
Por eso siento que es el inicio de una nueva vida, mi día 1, no puedo pedir más y sólo tengo que corresponder a este regalo que me dio el destino.
Y me declaro hasta el día de ayer un cobarde rutinario que basaba mi vida en la comodidad de las circunstancias que me rodeaban, me conformaba con la posibilidad de tener alguien que me quisiera, un lugar donde me atendieran y un trabajo seguro pero mal pagado; y harto de esas situaciones, hastiado de mi vida y de lo que pensaba que buscaba de ella decidí dar grandes pasos. Y es que opte por amar a la persona que acompaña y no esperar nada a cambio, buscar mi propio lugar y luchar por trabajar para obtener mejores beneficios.
Estoy tan sorprendido de la vida y sus posibilidades, parece ser que en cuestión de sólo días, años enteros de dudas e incertidumbre se acabaron, es como si hubiera despertado de un sueño muy profundo y oscuro que sólo me mantenía en un estado de stand by, permitiendo que todo pasara a mi alrededor sin yo tener la fuerza de hacer algo al respecto, encontre a una mujer que me ama, que me entiende, que me hace ser fuerte y seguro de mis intenciones y decisiones, que no me pide nada a cambio y que por convicción la amo y la adoro. Tengo la fuerza y la esperanza de triunfar en lo que hago de empezar a buscar futuro por mi cuenta. Y finalmente la independencia se presenta como una necesidad más que como un capricho.
Por eso siento que es el inicio de una nueva vida, mi día 1, no puedo pedir más y sólo tengo que corresponder a este regalo que me dio el destino.
7.3.08
Scherezada a fallecido...
A continuación pondré unas palabras de Germán Dehesa de un escrito suyo titulado "Scherezada a Fallecido", y se lo dedico a todas las mujeres que tienen un sueño por el cual luchar.
Por Germán Dehesa:
Por mucho, la gran novedad de nuestra época es la incontenible irrupción de las mujeres, están imparables. No necesito decirles que hay un rencor de siglos que ya forma parte de su programa genético. Precisamente por esto repito una vez tras otra que, en este momento de la historia, a los hombres lo que nos corresponde es pactar con las mujeres una rendición honrosa, antes de que literalmente se nos venga el mundo encima. Si en la negociación conseguimos conservar para nosotros el control de la tele, nos hemos de dar por bien servidos y ya ni llorar será bueno. Agarren lo que se pueda y traten de portarse bien, pues de otro modo perderán lo poquito que hayan pepenado. Es urgente que los hombres entendamos que las mujeres son insumergibles e indestructibles; son, como las nombra una película no sé si demasiado buena pero dedicada a ellas, 'Magnolias de Acero'. Es decir, poseen las aromadas características de una flor,pero también la enorme resistencia del metal; todo lo embellecen y todo lo resisten. Por esto es inútil, absurda e inmoral la exacerbación de la violencia masculina contra la mujer.
Es una canallada que lo único que esta mostrando es lo amenazado y temeroso que se siente un hombre frente a una mujer que ha decidido mostrarse, aprender, prepararse y asumir su libertad y empoderarse. Mientras mas las golpeemos, más apretará el paso rumbo a su autonomía.
Por siglos las mujeres dependieron del mundo y el sustento masculinos. Existían millones de Scherezadas que noche a noche tenían que inventarle algo a su sultán particular para ganarse un día mas de vida.Con profunda pena participo al sector masculino que Scherezada ha fallecido.
No habrá que llorarla; habrá que festejar el advenimiento de una mujer que no quiere ser esclava, sino que ha preferido 'ser' y esto implica cultura, mundo, audacia, proyecto de vida y total ausencia de temor a la soledad, esa que todavía hace algunas décadas, era el fantasma que aterrorizaba a las mujeres. Ya no. Ahora ellas deciden lo que quieren ser, como quieren ser y con quien quieren ser. Ahora de modo incontenible, vienen ocupando espacios en la vida pública que por tanto tiempo les estuvo vedada.La independencia y la seguridad que han adquirido les permiten mostrar sus enormes dotes para la planificación, para el manejo organizado de la economía, para el uso sensato de la autoridad y para la negociación tersa de los diferendos nacionales e internacionales que siempre surgen en la vida pública. Ni modo, muchachos: ahora nos toca descansar y tejer.
¿Quieres acercarte a una magnolia de acero? Tendrás que aprender y practicar las únicas 'debilidades' de las mujeres. Son tres: La ternura, La libertad para reír francamente o llorar sin recatar su pena y La absoluta disponibilidad ante la belleza.
Estos y no la violencia son los únicos caminos legítimos para llegar al corazón de la mujer. No hay tiempo que perder, el florecimiento de la mujer implica el del mundo y el de nosotros. No temas florecer.
23.2.08
Trascendencia...
"En una ocasión oí comentar a un cliente habitual en la librería de mi padre que pocas cosas marcan tanto a un lector como el primer libro que realmente se abre camino hasta su corazón. Aquellas primeras imágenes, el eco de esas palabras que creemos haber dejado atrás, nos acompañan toda la vida y esculpen un palacio en nuestra memoria al que, tarde o temprano - no importa cuantos libros leamos, cuántos mundos descubramos, cuánto aprendamos u olvidemos-, vamos a regresar. Para mí, esas páginas embrujadas siempre serán las que encontré en los pasillos del Cementerio de los Libros Olvidados."
Carlos Ruiz Zafón, "La Sombra del Viento" pag. 19 y 20.
Carlos Ruiz Zafón, "La Sombra del Viento" pag. 19 y 20.
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