21.1.09

En algún momento del 2000

En realidad esta entrada carece de cualquier tipo de valor estetico o literario, para ser sincero es bastante malo, pero me entro cierta nostalgia encontrar este soneto mientras vaciaba las últimas cajas de la mudanza y unicamente busco compartirlo.

Mi lucha
de Enrique Viveros

Desde hoy ya son seis meses,
meses en los que he pagado con creces
cualquier día y sin mirar atrás,
la inconsolable cuota de mi soledad.

Todo comenzó como un sueño perfecto
y todo fue un paso trascendental
de niño a adulto, de amigo a animal
la vida pasaba sin preguntar ¿podrán?

Su nombre fue, es y será rocío en mis labios
y aunque es desesperante tratar de recordar
el porque jamás pude lograr
que ella me tocara con uno de sus rayos.

Mis ojos cegados por su infinita belleza
jamás lograron mirar con certeza
el porque al intentar sonreirme
ni siquiera podía sentirme al derretirme

Cada día empezaba con tormentas nuevas,
mi vida entera no era más que una tragedia
pensando noche y día en si ese día llovería
rogando y pensando si un día se arreglaría.

Y el tiempo y su arrogancia dictaron sentencia
la fecha no hacía mas que rondar mi cabeza
mi conciencia únicamente me dirigía a aquel final
y este ya estaba a punto de llegar.

Lloré cien años su eterna partida
pero entonces comprendí que toda mi vida
pierte todo su sentido sin su figura
esbelta, bella y enfocando su cintura.

El dolor no pasa ni pasará
pero en esos seis meses de martirio
recobran la magnitud de su sentido
si tan solo la llegara a besar.

2 comentarios:

arquitec[TaL] dijo...

El proceso que nos lleva a ser lo que somos es tan valioso como la meta final. El valor estético no es siempre lo más importante.

Saludos!

arquitec[TaL] dijo...

Como ferviente lectora de este blog me hacen falta sus lineas...

saludos!