11.12.07

En las fiestas decembrinas...

Para todos aquellos que esperan con ansias estas fechas, disculpenme por favor por lo que estoy por escribir. Sin embargo sere una de las pocas personas que en verdad no se siente pero nada identificado con estas fechas, y en verdad me resulta muy dificil tolerar entre tanta mercadotecnia y falsedad comercial el verdadero significado de estas fiestas.

Y traten de comprenderme cuando desde hace ya casi 17 años veo en mi casa la misma rutina desde la segunda mitad de noviembre, salen de no se donde, una cantidad impresionante de cajas con toda la decoración para navidad, que va desde las tradicionales carpetitas hasta un arbol de casi 3.5 metros de altura que sinceramente hasta hoy no tengo idea de donde lo guardan el resto del año, obviamente cuando lo prenden uno se emboba entre tanto foquito, que para ahorrar la fatiga de colocar las series de focos ahora goza de una increíble tecnología de fibra óptica que hace que resplandezca entre varios colores. De mi infancia aun recuerdo que los adornos que se le colgaban al árbol, la mayoría fueron hechos por nosotros en nuestra etapa de escuela, pero ultimamente parace ser que tiendas como Liverpool o el Palacio de Hierro le han dado un nuevo sentido estético a la navidad, donde hasta el nacimiento debe de ser de alguna marca extranjera para que combine con las esferas; y aunque no digo que en todos casos pase lo mismo, pienso que hoy en día es más la necesidad de decorar por vestir la casa a las visitas, que por la convivencia familiar que esto ofrecía.

Y eso por hablar solo del árbol y el nacimiento, lo único que en verdad me puede llegar a molestar es que quiten cuadros que tenemos y que estos en verdad decoran la casa, por algún adorno de fieltro que llevan elaborando todo el año, como si este gozara de la misma calidad artística. Sinceramente estoy un tanto hasta la madre de convivir con muñecos de nieve, renos, santa claus, uno que otro árbol con personalidad humana, duendes y entre muchas chingaderitas de variedad de tamaños, formas y estilos que estan por toda la casa. Pero en especial odio uno, traten de imaginar un arbolito de navidad, de unos 40 cm de altura, adornado con pequeños muñecos de nieve muy muy pequeños entre otros adornos del mismo tamaño, sin embargo, este goza con una peculiar particularidad, tiene unos ojos mecánicos que al aplaudir abre y en el más tetrico de los colores, en un verde brillante, comienza a cantar un villancico. Bueno, resulta que este juguete, en uno de mis fallidos intentos de destruirlo y pasar inadvertido en mi crimen, desarrollo una hipersensibilidad a los sonidos, y por algun extraño motivo solo en la noche es cuando esto sucede, ahora traten de imaginar entrar a las 2 o 3 de la mañana, con unas copas encima, el susto que me produce cuando al pisar el primer escalon empieza a sonar "Blanca Navidad" cantado por este arbol con los ojos verdes prendidos y como la voz como si lo estuvieran ahorcando, creanme es tetrico. Otro de los multiples juguetes navideños que odio, es un reno, cuya gracia es que al sonido de un chiflido empieza a temblar, pues pobre reno, supongo que en otra situación sería un propenso suicida ya que con los perros en mi casa pasa temblando todo el día hasta que se le acaban las pilas.

Y así vamos por toda la casa encontrando curiosidades, con decirles que los venados que estan en la sala, que fueron cazados y representan verdaderamente algo para mi y lo sufrido para conseguirlos, en estas fechas gozan del privilegio de tener cascabeles colgados en los cuernos y el más grande tiene una ridícula nariz de chaquiras rojas, pienso que si llegara Sta. Claus estaría horrorizado del espectaculo y probablemente lloraría lastimosamente la muerte de su fiel Rodolfo.

Y esto solo por comentar sobre la decoración, obviamente existen muchos más aspectos como la tradicional cena; en mi familia viven duarnte todo el año en constante guerra de declaraciones y envidias, sin embargo la magia de la navidad los une a todos, a hermanos que llevan casi 14 años
sin dirigirse la palabra pero ese día en especial es muy emotivo escucharlos hablar finalmente, sobre temas tan profundos y variados como, "Bailando por un Sueño", "La Academia", "Ventaneando", y de este ultimo en particular agradezco a la Santa señora Patricia Chapoy por brindar sabiduría a todas mis tías y permitir que durante 5 horas discutan sobre la aparente homosexualidad del Potrillo, quien según la amiga de una amiga, quien tiene una prima en Guadalajara que a su vez tiene una amiga que trabaja en un hospital, quien vió entrar en ugencias al antes mencionado artista por llevar lastimada la cola, por decirlo de algún modo; mis primos quien cabe mencionar son 10 años menores que yo, se la pasan riendo de cualquier estupidez y he temido que sufran un retraso mental por la calidad de sus chistes; sin embargo tengo que admirar la herencia gastronomica de mi abuela, y el buen sazón que heredo a sus hijas que hacen verdaderamente deliciosa la cena de navidad. Y así transcurre la noche hasta que el sonido local empieza a tocar exitos como "Lastima que seas ajena", "El Cantador", "Aca entre nos", "Cielo Rojo", entre muchas otras que indica la partida a aquellos que no crean en la maravilla tecnológica del karaoke.

Al otro día en el famoso recalentado, en uno de los grandes misterios de mi vida, no entiendo porque la comida sabe aún mejor, en verdad agradecería una explicación lógica al respecto,
Y ya desvelados y comidos, todo mundo se prepara para dormir en sus respectivas casas.

Año nuevo y reyes pasan sin pena ni gloria, pero es parte del crecer. Aun recuerdo como con mis primos de mi edad nos juntabamos el 6 de enero a jugar con lo que nos hubieran traído, aun extraño esa vispera a los reyes cuando despertabas a las 5 de la mañana, con todo cuidado bajabas el pie, y descalzo te dirigias a la sala esperando atrapar a los reyes magos; te asomabas apenas por la puerta, y jurarías haber visto una sombra que inmediatamente se desvaneció cuando saliste, te acercabas cauteloso a los sillones donde la noche anterior habías dejado tu zapato, y más prueba no había de su existencia que los platos que habías llenado con agua para los animales estuvieran casi vacíos, y el plato con galletas certificabas que faltaban 10, y ahí estaban, acomodados de manera perfecta aquello que habías pedido en una carta que enviaste al cielo en un globo, que un vendedor certificado por ellos, te vendía en el zocalo de la ciudad de Puebla; no recuerdo mayor felicidad en la vida que encontrar ahí mis juguetes, y como de ves en cuando eran muy despistados, me llevaban ropa y cosas así que supongo había pedido algún niño tonto que no le gustaran los juguetes. Pero todo se acabo aquel día que mi mismo abuelo y su falta de criterio me regalo de navidad exactamente lo que les regalaría a mis primos en reyes, y pues era demasiado obvio.

Y hasta aquí esta serie de eventos desafortunados, que en lo posterior espero cambien en algo o me den motivos para seguir escribiendo.

Felices Fiestas!

3 comentarios:

arquitec[TaL] dijo...

Hola,

Fijate que termine de leer tu post y no sabía si quedarme con una gran sonrisa, por que se me hizo tierno lo que escribiste o ponerme a llorar por lo que me recordaste. Se me hizo raro que te limitaras a juzgar tan de por fuera y no te mostraras un poco más introspectivo. Odiar la mercadotecnia de 14 de febrero, 10 de mayo, navidad, es algo muy popular pero averiguar especificamente como te afecta a ti es mucho más interesante. Por otra parte te cuento que durante muchos años la navidad para mi era sentarme en uno de los cuartos en casa de mis abuelitos con algunos primos a quejarnos de que no podiamos salir y cosas similares a las que mencionas, pero hace dos años se murió mi abuelito, vendieron la casa y ya no veo a mis tios, ni amis primos y sabes, daría cualquier cosa por entrar otra vez a esa casa atiborrada de adornitos tontos y ver a mis tios y oir esa musica que odio y esas platicas bobas.

Cuidate mucho
un beso

zoe dijo...

jajaajajajajajaja.... regalame el muñeco de nieve con los ojos verdes...yo haré que desaparezca por lo menos durante el mes de diciembre.

Concuerdo contigo, las fiestas decembrinas ahora no son nada más que una cultura del "shopping mall", donde todos te venden muñequitos inútiles que decoran tu casa y te venden todo más caro con etiquetas del 20%- 50% que es una verdadera mentira. Y efectivamente se reúne toda mi familia para compartir una cena o comida llena de peleas y chismes. Sin embargo, debo reconocer que muy MUY en el fondo me gusta todo esto.

Algún día pasaré el mes de diciembre en Indonesia o en la India o en alguna extraña parte del mundo y extrañaré toda esta cultura occidental. Mientras tanto, este año le pediré a Santa Y a los Reyes Magos que no me vendan ni me regalen tanta basura publicitaria, mejor que me regalen unas ricas vacaciones llenas de paz, con mis seres más queridos y lejos de los centros comerciales.

Aztekische Prinzessin dijo...

Como olvidar al arbolito satánico!!! jajaja... y toda la decoración de fieltro, pero bueno a veces hace ilusión a la gente todo el decorado y la saturación barroca propia de los mexicanos. Que se le va a hacer...
Te queda la deliciosa cena navideña